DON JOSÉ GUTIÉRREZ
Por allá por los albores de un nuevo siglo, nace un niño que con el correr del tiempo será una representación honorable del gentilicio aregueño.
Aquel Aregue de antaño, de calles solariegas, donde la humildad se recreaba, para darle paso a la virtud; bañada por la Divina Luz de la Sagrada imagen de la Chiquinquirá, que vela por la grandeza de este pueblo.
Nace don Fidel José Gutiérrez Aponte, el 23 de abril de 1.899, en épocas de aquellas guerras civiles de generales y coroneles, que ambicionaban la autoridad republicana.
Fueron sus padres: Don Wenceslao Gutiérrez y Doña Abelina Aponte de Gutiérrez, ambos pertenecientes a lo mejor de la sociedad aregueña, y de virtudes cristianas del rango apostólico que exige nuestra santa religión.
Inició sus primeras letras bajo el sabio entendimiento del profesor Largio Giménez, recio en el carácter y justo en la decisión, y ajustado a la disciplina de la época. José Gutiérrez es un orgullo del estudiantado de principios del siglo 20. Su juventud transcurre en el pueblo que lo vio nacer, jamás se separa de él, y sí se separa no puede durar tanto tiempo fuera, porque Aregue para él, es como el agua que necesita para alimentar su existencia.
Como hombre público responde al llamado que le hace la patria, y es así, como en los años de 1934 al 1937, es administrador del correo en Aregue; y más tarde, en los años 1.947 al 1.948, fue presidente de la Junta Comunal, del Municipio Chiquinquirá, desempeñando el cargo con honra y decoro, y es, cuando se hace necesario la fundación la Junta Benéfica, él, no se hace esperar y pasa a ser su miembro fundador el 15 de septiembre de 1.953, demostrando su preocupación hacia el amor al prójimo, solucionando problemas de caracteres sociales, velando siempre por el adelanto de su tierra, por el progreso de la cultura y el bienestar social de este pueblo, que es su faro luminoso del cual se siente su hijo predilecto y Quijote defensor. Para responder al llamado de su religión, pasa a ser él uno de los principales promotores de la Cofradía de la Virgen de Chiquinquirá.
Don José Gutiérrez pronunció discursos enardecidos de cultura y tradición, que junto a sus artículos de prensa y folletos escritos, son su mejor aporte a la cultura vernácula.
Se casó Don José Gutiérrez en Aregue con la gentil y delicada señorita Amable Crespo, dama que pertenecía a lo más selecto de la sociedad aregueña, y de grandes dotes cristianas. De este matrimonio tuvo ocho hijos: Dulce María, Marina, Rafael José, Honorio, José Luis, Jesús, Carmen Lucía y Wenceslao.
El trabajo es para él su santuario, digno de hombre honrado a carta cabal.
Su recuerdo y amor por Aregue viejo lo lleva a construir una capilla en una pequeña colina, frente al sitio donde existió aquel pueblecito de nuestros habitantes originarios. Ese será uno de los bellos recuerdos que dejará nuestro homenajeado. Otro de sus otros ideales era que Aregue contara con una escuela granja, que le permitiera a los jóvenes de escasos recursos tener un modo de aprender una profesión.
Por último, Don José Gutiérrez fue un ajustado orientador de la juventud de su tiempo.
Manejaba acuciosamente datos históricos de las costumbres y tradiciones de esta comunidad.
Don José Gutiérrez, fue amante de las letras, de la historia, consejero de educación, representante de las buenas costumbres, y en sí, un auténtico bolivariano y cristiano de profunda fe, siendo su mayor cualidad el amor a los humildes, en sus palabras el rechazo al metalismo egoísta, el dinero, sin utilidad al prójimo.
Muere el Quijote de Aregue, Don José Gutiérrez, el 5 de enero de 1.985, a los 85 años de edad.

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